Historia de otra infamia

Ríos de tinta han corrido denunciando, describiendo y combatiendo una economía globalizada y deshumanizada, lamentablemente, ríos de sangre también. Similares ríos vienen dando cuenta de las leyes de la acumulación del capital y la contradicción de las fuerzas productivas, que rigen las relaciones sociales de producción en nuestros días.

En este caótico comienzo del siglo XXI ningún sector esta ajeno a la fuerza domínate de la globalización capitalista, la tierra y con ella la agricultura se ven desprovistas de su carácter sagrado, madres dadoras de vida, han sido violadas por una “economía agraria”, que las pretende reducir a una dimensión de “agro negocio”.

La “sojización” de Latinoamérica, ocupa un deshonroso lugar en esta historia de infamia, en Soja y… más soja, se observa como la alfombra amarilla se regó por el sur del continente, hasta convertirse en una de las principales exportaciones de Sudamérica. Este crecimiento impacta con fuerza otros cultivos, que son desplazados por soja utilizada para alimentar cerdos y pollos que comen en la Unión Europea, China, Japón e India, así como para producir agrocombustibles.

Los cultivos de la reina de los comodities, deja a su paso degradación y depredación, así como numerosas Víctimas de los agrotóxicos, en tiempos de soja. A las victimas que como fichas de dominó derriba el agronegocio, se suman los Desplazados de su tierra, que tienen que arrastrar como en el tango, la vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser.

En Argentina, la cantidad de cabezas de ganado han disminuido, al igual que la superficie sembrada con girasol, sorgo y maíz. En Paraguay, la superficie con yuca ha disminuido un 27% en el mismo periodo en el que la soja tuvo un alza del 99%. En Bolivia, el gobierno tuvo que importar maíz para consumo interno porque los terratenientes no respetaron la rotación de cultivos, según Remmy González, gerente de la semillera estatal.

Hablamos de Violación de la tierra, sacrilegio de la agricultura, pero ¿Quiénes son los beneficiarios, quiénes son los perpetradores? La multinacional Monsanto, por ejemplo, está presionando para que sea aprobada la soja RR Intacta (ya es legal en Estados Unidos, Brasil y Argentina), la cual podría hacer que la producción pegue un nuevo salto, como sucedió con el ingreso de la primera semilla transgénica a Argentina, sitio donde luego se dispersó ilegalmente al resto de los países de América Latina, lo que llevó a que sea permitida debido al crecimiento del área sembrada con este tipo de cultivo.

Pretende la Monsanto cobrar por el “uso” de las semillas transgénicas. Decisión que se mantiene paralizada en Brasil, pero avanza fuertemente en Argentina y Paraguay, donde los parlamentos están a la espera de proyectos sobre el tema y la multinacional tiene iniciativas conjuntas para desarrollar nuevas variedades de soja y maíz transgénicos, como si fueran laboratorios a cielo abierto.

Multinacionales de la infamia, que deshojan el planeta y deberían pasar al banquillo del juicio de una humanidad, que aunque benigna, clama justicia, pan y libertad.

Investigación análisis365

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