El conflicto armado en Colombia según Alfredo Molano

A pocas horas de la instalación en Oslo (Noruega) de la Mesa de Negociaciones, que abrirá oficialmente un nuevo proceso de paz entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), analisis365 dialogó con el reconocido sociólogo y escritor colombiano Alfredo Molano Bravo.

Molano, conocedor de la Colombia profunda y autor de una veintena de libros que dan cuenta de su realidad, comparte con nosotros sus apreciaciones acerca de este nuevo período, que se abre en la historia de su país.

A365: Comenzando con la historia de Colombia, este país ha vivido diferentes momentos de violencia ¿Qué caracteriza estos procesos?

A.M.B: Todos esos momentos están de una u otra manera vinculados al problema agrario, están hilados por el conflicto de tierras y explican la frase de Balzac “donde hay guerras, hay tierras”.

A365: En Colombia en este momento se habla de restitución de tierras ¿Esto podría ser entendido, como una “confesión” que el conflicto sigue siendo por esta causa?

A.M.B: Si, fíjese que después en los años 90, a nosotros los que seguíamos insistiendo en que el problema agrario era fundamental, nos trataron de dinosaurios y después, con el papel que jugaron los paramilitares, se dio cuenta el país que habían concentrado seis millones de hectáreas y que el problema agrario seguía siendo el motor principal de la violencia en Colombia.

A365: Algunos analistas ubican como elemento característico de la actual guerrilla, su carácter marxista, el factor ideológico y su componente discursivo.

A.M.B: Lo que pasa es que la tierra, no sólo juega un papel económico y productivo, sino fundamentalmente político, por eso la tierra está vinculada a problemas de la producción, pero también al problema de la exclusión política de un gran sector del país. Por lo tanto esos dos elementos van unidos, no requieren el componente ideológico, para justificar esa lucha.

A365: Una idea común, es que la urbanización del país resta fuerza a los reclamos por la tierra. Hoy las reivindicaciones más fuertes serian los propios de la ciudad y sus “movimientos cívicos”.

A.M.B: Todos esos movimientos, por agua, por educación, por salud están vinculados a la exclusión política y por tanto, cumplen un papel muy importante.

Yo creo que las guerrillas en Colombia no han logrado ligar ese papel de exclusión, en lo urbano y lo rural. Quizás el M -19 logró en un momento hacerlo, pero las guerrillas de las FARC, han insistido con demasiado énfasis en el problema agrario, descuidando hoy día otros problemas como la crisis de la salud.

Existe un divorcio entre las banderas rurales históricas que han alzado las FARC y el ELN, y los problemas urbanos de la mayoría de los habitantes de las ciudades.

A365: En el tema de la tierra, un elemento que viene emergiendo con mucha fuerza, es el de la minería.

A.M.B: Un problema de la tierra es que en la agenda inmediata se está hablando de la devolución de esas tierras a los damnificados, pero eso implicaría regresar a mediado de los años 80, cuando ya la concentración de tierra era altísima. Entonces con la devolución de las tierras no se arregla el problema agrario, por eso esta como punto en la agenda de las FARC.

El problema de la minería es el problema del futuro en Colombia. La tierra va a ser remplazado por el problema de la minería del carbón y del oro. En toda la Cordillera Oriental y en buena parte de la Central, hay minas de oro, de origen colonial que siguen siendo explotadas, unas por pequeños mineros y otros por medianos.

Existen yacimientos sobre los cuales la gran minería internacional tiene puestos sus ojos y el Estado colombiano ya ha hecho concesiones en casi todo el territorio nacional a su favor. Por tanto en el futuro inmediato viene una transición entre problema agrario y el minero.

Lo que pasa con el problema minero es que no tiene grandes masas detrás, no tiene grandes dolientes. Los barequeros, los que trabajan todavía con métodos artesanales son relativamente pocos en el país. La minería de retroexcavadora, de técnica mediana, tiene importancia, pero tampoco tiene grandes masas de población, aunque mueve millones de dólares, porque es uno de los recursos para lavar dineros producto del narcotráfico.

En consecuencia, la minería es uno de los recursos del lavado de dólares y por lo tanto, una de las formas de financiación del paramilitarismo y también de la guerrilla, por que los unos y los otros tienen impuestos a la producción de oro de retroexcavadora, y tienen también retroexcavadoras.

A365: No sólo existen intereses del narcotráfico, porque miembros del alto gobierno participan también en este negocio de las empresas de oro. María Consuelo Araujo, Ministra de Cultura y posteriormente de Relaciones Exteriores durante el gobierno del expresidente Álvaro Uribe, es ahora la Jefe Ejecutiva de la Gran Colombia Gold y Juan Carlos Santos, primo del actual Presidente Juan Manuel Santos, se desempeña como Manager Ejecutivo de Medoro Resources.

A.M.B: Hacen parte del staff, son empleados, aunque cumplen un papel importantísimo. La Medoro tiene intereses en la cordillera de San Lucas y en Marmato. Es un caso muy complejo porque las retroexcavadoras están en cierta medida, aliadas con los dueños de minas y con los barequeros, y como ya dijimos las “retros” tiene relaciones con la guerrilla y los paramilitares.

A365: Volviendo al tema de la paz, después de tres los procesos anteriores ¿que hace que hoy se vuelva a intentar diálogos?

A.M.B: Para decirlo claramente, en primer lugar que las dos partes están derrotadas. Ninguna de las dos ha podido obtener la victoria sobre la otra.

Uno no puede decir que la guerrilla esta acorralada, vencida o que hace la paz porque ya no tiene que hacer, como es la versión oficial y es la versión de buena parte de los medios. Yo recorro todo el país y otras son las noticias que uno encuentra en las regiones.

Pero tampoco la guerrilla ha podido derrotar al ejército, de suerte que hay una especie de empate histórico, no técnico, que yo creo es el resorte principal para que las dos partes estén interesadas en la solución. Cuando hablo de las dos partes, no hablo solamente del ejército, que tiene sus propios intereses en la guerra, sino del establecimiento.

Fíjese usted, el gobierno colombiano gasta un poco más del 6% del PIB, un poco más del 30% del presupuesto nacional en las fuerzas militares, cuando no tiene carreteras que posibiliten una competencia activa de cara a los TLC que está firmando.

La salud está en una crisis absoluta y total, la educación igual, por lo tanto la guerra no les ha dado resultado. A nivel internacional la mayor garantía que pueden tener los posibles inversores internacionales es mantener la paz, lo sabe Santos y su gobierno. Desde este punto de vista hay un gran interés en la negociación.

Desde el punto de vista de la guerrilla pasa otra cosa, los grandes guerreros que estuvieron en Marquetalía, habló de Manuel Marulanda, del Mono Jojoy y otros líderes históricos, han desaparecido. Han subido un grupo de dirigentes que tienen origen político, en su juventud fueron miembros de la JUCO, que fueron encabezados por Alfonso Cano.

Estos nuevos dirigentes tienen una mirada distinta, un origen más urbano, universitarios. Son dirigentes que tienen más de 55 años. Para ellos la parte esencial de la negociación es sobre la guerra y las condiciones políticas que garanticen la vida activa de un partido político, volviendo al primer pacto Marulanda – Betancur, es decir la U.P.

Las FARC no están interesados en que su enemigo histórico les haga las reformas que ellos quieren hacer, las quieren hacer ellos utilizando un partido político, para lo cual requieren garantías, de existencia de ese posible partido que ya está en marcha. Ya se están adelantando formaciones con miras a ese futuro.

Esa es para mí la dificultad mayor, porque un sector, el del narcotráfico vinculado al paramilitarismo y naturalmente vinculado a un sector de los militares, acaudillados por políticos reconocidos, los parapolíticos, son un enorme enemigo que tiene el proceso y piensan influir con acciones militares y con un cerco político legislativo.

A365: ¿El péndulo de Guerra – Dialogo que parecen protagonizar los presidentes colombianos, es una casualidad histórica?

A.M.B: Desde Barco se estaba viendo que el rumbo cambiaba, que para el establecimiento no es un buen negocio la guerra, se ha descapitalizado el país, y era necesario buscar otras soluciones. Lo que pasa es que lo que llamamos aquí la “Mano Negra”, los “Enemigos Agazapados de la Paz”, son poderosos y están incrustados dentro de las fuerzas militares, lo que propicio el fracaso de los diálogos con Betancur y Pastrana.

Una de las condiciones de garantía para el futuro era el control del paramilitarismo, pero en el gobierno de Pastrana fue la época en que más activo estuvo, cuando más duro golpeó, porque el sector del ejercito le dejo las manos libres, precisamente para sabotear e impedir los diálogos del Caguán.

A365: Llegamos al momento actual, en La Uribe se dialogo durante 4 años, en Tlaxcala y Caracas 1, en el Cagúan prácticamente 4, algunos analistas opinan que estos diálogos se proyectan a dos años, tiempo que asegure la reelección de Santos ¿Si se pueden hacer estas cuentas así?

A.M.B: Eso es bien difícil, pero indudablemente la principal carta para la reelección de Santos, son los diálogos de paz.

Hay una cosa bien clara, los diálogos de paz son la negociación de la guerra, en eso debe estar bien claro el país, porque en los anteriores, en los de Betancur y Pastrana, no sólo estaba el problema de la guerra, estaba todo el problema del país. En estos diálogos se descongestiona un poco eso, con una agenda simple, ya no son los 10 o 12 puntos de la época del Caguán, lo que se está negociando ahí es el tema de los fierros, son las armas, eso es lo que se va a negociar y de alguna manera eso posibilita el cronograma.

La presencia de militares tan agresivos como el general Mora, que fue el principal artífice del saboteo a los diálogos del Caguán, da cierta esperanza que esa vocería militar (por decir lo menos) tenga efecto; el general Naranjo también es importante que este ahí.

Yo personalmente estoy de acuerdo con las FARC que allí debería estar un militar activo, un oficial que tenga mando sobre tropas y no solamente sea un vocero ideológico o gremial de los militares.

A365: Pero incluir un militar activo es prácticamente reconocer que el estamento militar delibera.

A.M.B: Pero están en la mesa. Eso es una pendejada, una ficción, los militares tienen voz y voto, pero no tienen el mando. Ahí no están los representantes de la guerrilla, sino sus comandantes, el general Mora Rangel no tiene mando de tropas.

A365: Partir que lo que se negocia son las armas, parece indicar que la lucha armada no tiene vigencia ¿tiene sentido la lucha armada en Colombia hoy?

A.M.B: Tiene sentido para negociar…no para ganar. Ninguno de los dos va a ganar, por lo tanto yo creo que la guerra y la lucha contra la insurgencia no tiene sentido, creo que los dos están derrotados y lo que viene es la negociación de las armas.

Todo el esfuerzo que ha hecho el estado colombiano, desde Pastrana para fortificar a los militares, tecnológica, en términos de unidades, soldados, etc., desembocan a un solo factor son armas para la negociación y lo mismo la guerrilla.

A365: Ese esfuerzo no sólo fue de Colombia, fue el Plan Colombia ¿podemos hablar de la derrota de dicho Plan?

A.M.B: Habría que aceptarlo así por que Colombia es el país que en América Latina más ayuda militar ha recibido. Creo que después de Egipto e Israel es el que más ayuda militar ha recibido en el mundo.

Ahora me parece que los Estados Unidos también están interesados en el negocio de la paz, entre otras cosas porque eso permitiría un debilitamiento del narcotráfico y no porque la guerrilla sea narcotraficante, la guerrilla tiene intereses logísticos en el cultivo, cobran impuesto, manejan en sus zonas el comercio, pero no son exportadores.

No tienen capacidad de hacerlo y además temen, esto yo se lo escuche al mismo Alfonso Cano una vez que hable con él en el Caguán, temen que la tropa se contagiara de la cultura mafiosa que ha caracterizado al narcotráfico y que ha tenido muy peligrosas contaminaciones en las fuerzas militares.

Investigación análisis365

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