Entrevista a Ángel Becassino, publicista y experto en marketing político

A pocos días de las elecciones presidenciales en Venezuela analizamos el escenario electoral a la luz de las estrategias utilizadas en las campañas de los dos principales contendores, junto al publicista y experto en estrategias electorales Ángel Beccassino.

A365: A menos de una semana del 7 de octubre, nos encontramos ad portas de una nueva elección presidencial, después de una campaña que oficialmente duro 3 meses ¿Cómo has visto tú, el desarrollo de esta campaña?

A.B.: La he visto con sacudones de distinto tipo, por un lado la corriente emocional muy fuerte de parte de la campaña del presidente Chávez, por otro lado ciertas apelaciones que oscilan entre el miedo y la esperanza de parte de la campaña de Capriles. Es una coherencia muy fuerte en ambas aproximaciones, pero con lenguajes que se van cruzando y que dan la impresión de que hay más certeza de qué se está proponiendo por parte de la campaña oficial, de reelección de Chávez.

A365: Algunos analistas hablan de una campaña sobre ideologizada ¿esa supuesta sobre ideologización se siente, se puede expresar en el desarrollo de la campaña?

A.B.: Yo creo que está presente, que la apelación a ciertos valores que la gente ha asumido como propios por parte de la campaña de Chávez es clarísima, pero por encima de eso hay una campaña que está impregnada de una emocionalidad muy fuerte, que está haciendo conexión con un país que en muchos niveles ha sentido que tenía una coincidencia, un gobierno que lo estaba expresando y con el cual se podía embanderar y particularmente con el presidente. Más que propuestas políticas en la campaña de Chávez, lo que hay es una apelación a identificarse con un líder que representa todo eso de lo que no se habla. Y por parte de la otra, hay un juego constante en eso de negar lo que ha sido el camino que ha seguido Venezuela en los últimos años y a proponerse como un camino nuevo, por decirlo, como un nuevo amanecer, lo que hay es una cosa de decir que salimos de una oscuridad total y enganchamos con la luz. Hay más como una cosa mesiánica que ideológica. Me parece que expresa las posturas tradicionales que ha tenido la oposición y la Venezuela oficial de los últimos años.

A365: Se habla respecto a la campaña por la reelección de ventajismo, desde dos aspectos principalmente, por un lado el musculo económico que soporta la campaña oficial y por otro, la puesta escena en el ámbito de la comunicación. ¿Cómo percibes estos dos elementos?

A.B.: Se percibe totalmente el peso del aparato oficial. Creo que el despliegue de multitudes que convoca el presidente es apabullante. Hay cosas como la presencia de la campaña de Chávez en los juegos olímpicos que marcó un peso financiero que otra campaña desde la oposición, salvo que jugara con dineros demasiado brutales de algún sector, no lo puede equilibrar. También es algo que ocurre en cualquier país, quien va a la reelección tiene de su lado el músculo de lo oficial. Es muy difícil establecer dos aguas, “en esta agua soy presidente y esta agua soy candidato”.

A365: Se habla de ventajismo también desde la idea de la concentración de medios en la campaña chavista, quien habría logrado según algunos articulistas, generar un “hegemón comunicacional”. Sin embargo, en Venezuela la concentración en términos de audiencia esta en los medios privados, que apoyan al candidato Capriles ¿Cómo se manifiesta esta disputa en el ámbito de los medios internacionales?

A.B.: yo creo que hay también posiciones ideológicas que tienen lecturas críticas y las van a subrayar y poner en énfasis todo el tiempo. Lo que siento es que hay una coherencia emocional. La emocionalidad marca mucho más potente que la racionalidad en la comunicación. Y la campaña de Chávez tiene una emocionalidad muy poderosa que marca una especie de peso mayor en la memoria y el sentimiento de la gente. Y supongo que eso justifica que se apoyan en eso para decir que hay mayor peso en la conexión de la campaña de Chávez.

En la comunicación de Capriles, no conozco las cifras que se están manejando ni he observado directamente el peso. He observado más bien los mensajes, la comunicación de Capriles es más fría, más racional y más lejana de la gente, que apela a unos planos mucho más cercanos del candidato, en tanto Chávez apela al calor de masas, en un país envolviéndose en el calor de un líder y ese líder abarcando ese país. No sé el presupuesto que hay detrás de estas dos campañas, sin embargo por el peso emocional, y la claridad de la apelación de la campaña de Chávez, de esa gente que dice ‘yo soy con Chávez’, la apelación al amor es poderosa, es un mensaje muy potente, que hace contacto con lo más fuerte de la persona y eso genera una sensación de que hay un mayor peso de la campaña oficial.

A365: Podemos observar una campaña interna que busca votos, pero también parece existir “otra campaña” en medios internacionales que tienen un gran interés en estas elecciones ¿Por qué esa atención de medios internacionales, en el proceso en Venezuela?

A.B.: En la versión dominante de esta globalización que estamos viviendo hay muchos interese en juego que van mucho más allá de las elecciones en Venezuela y que hacen contacto con apuestas al escenario futuro y los intereses de ese escenario. Hay en juego un ataque a Irán, un control más hegemónico en zonas petroleras, a desestabilización en Nigeria, un montón de cosas que están pasando que explican ciertos intereses en grandes grupos de la prensa internacional que está bastante cerrada en torno a unos pocos grupos de intereses. Lo que se siente hacia afuera son apuestas sobre el proceso de Venezuela a las que les conviene establecer lecturas de lo que está pasando. Pasa en casi todos los escenarios electorales donde hay en juego intereses internacionales que pueden ser afectados por el resultado de ese juego, es decir, por la permanencia de Chávez, o por un cambio brutal de políticas en Venezuela, principalmente en lo económico.

A365: ¿Hacen parte los analistas y asesores electorales de ese juego de intereses, o su papel es más “técnico”?

A.B.: Los intereses están todo el tiempo presentes. Uno tiene que ser un poco un ángel lejano para no estar impregnado de cierta inclinación por uno u otro sector en juego. Hay cosas que están muy definidas y la gente que está trabajando en las campañas o que está observándolas, tiene camisetas puestas.

A365: Frente algunos hechos que se viene presentando, como el retiro de apoyos a una campaña política, se comenzó a hablar de campaña sucia ¿a qué se refieren con esa expresión?

A.B.: La campaña sucia se refiere más bien a otro tipo de juego, donde entra un trabajo de inteligencia que detecta debilidades o grietas que se pueden ensanchar y se puede hacer daño usándolas en el momento correcto o en el espacio indicado. Por ejemplo en los últimos días que faltan para esta campaña pueden aparecer juegos de lo que se encuadraría en campaña sucia. Pueden aparecer jugadas que buscan el momento que defina frente a un escenario donde hay encuestas que aparecen mostrando un empate técnico. Hay cartas en la manga de alguien que pueden jugar en estos últimos días. La otra historia que hay en juego es sobre el cambio de bandera, hay mucha gente que se va re alineando. La política es el terreno de la flexibilidad y de repente pudo haber existido algún sector o alguna persona que se identificaron con una apuesta y en un momento dado dicen esta tienda va mal y deciden cambiar de barco.

A365: Hace poco se vivió en Venezuela un evento lamentable, como fue el incendio de la refinería en Amuay. Algunos analistas decían que esto podía tener lo que denominaron “el efecto Atocha o efecto Madrid”, es decir un efecto que podría por sí sólo, cambiar el rumbo de una elección. ¿Eventos como este podrían hacer parte de la planificación de una campaña electoral?

A.B.: Hay una cosa, ahí ya estamos entrando en un terreno bastante complicado si uno se pone bien oscuro, pensando en sabotaje o cosas por el estilo que evidentemente generan señales que producen una serie de efectos. Hay otro lado que es tomar el accidente positivamente. Si yo soy opositor de Chávez y ocurre un accidente como ese puedo establecer infinitas lecturas, desde la lectura de la improvisación, de manejo de las cosas como en la refinería, hasta lo que quiera. En esa medida puedo utilizar lo que ocurrió de una manera sucia, baja, aprovechar una tragedia para golpear bajo. No sé si el conflicto en Venezuela llega tan al detalle de esperarse un sabotaje que produzca un hecho de esta naturaleza, que evidentemente puede tener unos significados políticos muy fuertes y puede producir réditos electorales en una u otra dirección. Están las dos opciones, la de aquella que diseña, construye y utiliza, o está el hecho de ser hábil para aprovechar una tragedia que simplemente ocurre.

A365: ¿El marketing político es tan oscuro como algunos creen o tiene niveles éticos?

A.B.: Tiene niveles éticos. Depende de quien sea la persona que está ejerciendo el marketing político. En ciertas manos llega a ser un ejercicio muy oscuro, en otras manos es un ejercicio de análisis, de comprensión de oportunidades, de debilidades y fortalezas, de grietas desde donde uno puede establecer nuevas lecturas de la realidad. En el fondo el juego del marketing electoral es observar un escenario, comprender posibilidades en él, resolver los obstáculos e impulsar la candidatura, un partido o unos intereses, que en el fondo es lo que hay detrás de esto.

En algunas manos, insisto, este ejercicio que suena profesional, que puede tener pasiones atravesadas, en algunas manos acaba siendo una cosa siniestra a veces.

A365: ¿La apuesta o sensibilidad política del asesor o analista, se expresa en su forma de ejercer? ¿Podríamos hablar de campañas de derecha o campañas de izquierda?

A.B.: Es inevitable por más que se disfrace de profesional, mercenario o lo que sea el asesor, que sostenga una ideología personal que está impregnando todas las cosas que hace. A veces uno se puede desviar, yo he trabajado generalmente en campañas políticas de candidatos de izquierda como Lucho Garzón a la Alcaldía de Bogotá, pero en algunos momentos uno puede llegar a trabajar en el centro o algo parecido pero es difícil que si uno tiene un pensamiento más social acabe trabajando para la extrema derecha o viceversa. Lo de J.J. Rendón creo que es claro, tiene una identidad política muy marcada a la derecha y nunca va a trabajar al servicio de una cosa más social.

A365: ¿El poder mediático parece definitivo, como equilibrar, es contrarrestable su poder?

A.B.: Los medios son, en el mundo en que vivimos, los que determinan la agenda. Los que determinan qué es importante y lo que no. Los que sepultan en 24 horas cualquier hecho o le dan vuelo si les conviene. Del otro lado, para contrarrestar, está la capacidad de movilización que uno pueda tener y la de generar una logística paralela para poderse saltar ese poder de los medios. Hay otras tácticas llamadas comunicación de guerrillas, a las que uno puede apelar, tomarse la calle, ser sorprendente en la calle y generar procesos de boca a boca o generar mecanismos como los que utiliza Rendón, precisamente el rumor bien rodado. Hay un peso brutal que condiciona la realidad y es el poder de los medios de marcar la agenda de lo que es importante en el mundo que estamos viviendo, pero si se tiene organización y capacidad de movilización eso se puede sortear.

A365: mucho se habla de la fuerza de las redes sociales ¿tienen tanto poder como se dice?

A.B.: Son una herramienta a la cual se la quiere ver como si fuera mágica. Tiene un poder fuerte de establecer agenda, así como los medios tienen el control de la agenda, por ejemplo un retwiteo violento, bien fuerte en cantidad de gente que está rodando un mismo mensaje, un mismo graffiti, en el fondo el tweet no es más que un graffiti, establece una importancia sobre un punto de vista o un tema en particular y puede convertirlo en agenda. Tiene ese poder y hay que reconocérselo. Hay otro poder como instrumento para convocar, para movilizar, donde uno utilizando estas redes puede establecer principios conspirativos por así decirlo, que pueden moverse muy bien y actuar con eficiencia.

En el fondo uno no sabe quién lo está moviendo, cuando uno se está moviendo a las velocidades aceleradas de las redes sociales. El pensador francés Paul Virilio, habla del concepto de la emoción publica, remplazando el de la opinión pública. Esa cosa vertiginosa en la que se mueven los medios de comunicación con la nueva tecnología produce una simultaneidad en la reacción emocional que tenemos frente a la información, y es uno de los grandes peligros del mundo que estamos viviendo. Las redes sociales son instrumentos que están ahí para utilizarlos, tienen un peligro que es que pueden manipular el pensamiento a una velocidad tan fuerte y la emoción de la gente a una velocidad tan fuerte, que pueden derivar en instrumentos medios fachistas sobre la realidad que estamos viviendo.

Hay que ver muchas cosas, tener cuidado y no ponerse a pensar que esta es la magia y la nueva forma de hacer política”.

A365: la velocidad actual no da tiempo para el análisis

A.B.: De las grandes carencias de esta época son el pensamiento, la reflexión, es decir, digerir la realidad, comprender qué estamos tragando y ser capaces de construir cada uno de nosotros su lectura del mundo que está viviendo. Es la única forma de que esto no sea algo tan fatal como a veces parecería ser el panorama.

Investigación análisis365

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